Durante mucho tiempo, la mayor parte de nuestro trabajo ocurrió sin hacer ruido. Nos concentramos en convertir Skill Chamber en un producto del que pudiéramos sentirnos orgullosos: transformar la IA conversacional en role-play con propósito, dar a los docentes un control real y crear una práctica que el alumnado pueda utilizar con confianza.

Esa etapa exigía concentración. Dedicamos más tiempo a construir, probar, escuchar y mejorar que a contar lo que estábamos haciendo. El producto tenía que ganarse su lugar en el mundo.

Una nueva etapa para Skill Chamber

Ahora eso empieza a cambiar. Estamos comenzando a firmar acuerdos con nuevos clientes y colaboradores, llevando Skill Chamber a más entornos de aprendizaje. Sentimos que comienza una nueva etapa: crecer hacia fuera sin perder el cuidado, la atención y el propósito educativo que dieron forma al producto desde el principio.

Por eso, la aparición de Skill Chamber en Cantabria Económica llega en un momento especialmente oportuno. La revista nos incluye en su sección “Los nuevos emprendedores”, donde la periodista Begoña Cueli cuenta la historia de la empresa, de sus fundadores y del problema que nos propusimos resolver.

Práctica, docentes y capacidad humana

El reportaje explora varias ideas que están en el centro de Skill Chamber: la falta de práctica realista en la educación, el potencial del role-play conversacional y la importancia de utilizar la IA para apoyar al profesorado, no para apartarlo del proceso de aprendizaje.

También recoge una parte más personal: cómo Adam y Ernesto llegaron a Cantabria desde distintos lugares del mundo, se conocieron a través del colegio de sus hijos y descubrieron una preocupación compartida por la educación y unas capacidades complementarias para crear nuevos proyectos.

Construido en Cantabria, mirando hacia fuera

Nos alegra especialmente que este reconocimiento llegue desde Cantabria. Aquí Skill Chamber se convirtió en empresa, aquí tomó forma buena parte del producto y aquí empezaron a crecer las relaciones que lo rodean.

Aparecer en la revista no es una meta final. El producto sigue siendo nuestro foco y todavía queda mucho por construir. Pero, después de una larga etapa trabajando en silencio, están surgiendo nuevas colaboraciones, la plataforma empieza a salir al mundo y Skill Chamber empieza a hacerse notar.

Gracias a Cantabria Económica, a Begoña Cueli y al fotógrafo Ramiro Silvestre por dedicar su tiempo a contar nuestra historia.